TRANSFORMAOS POR LA RENOVACIÓN DE LA MENTE

Para dar paso al Capítulo Provincial, se han desarrollado tres conferencias para motivar la agenda a tratar con los capitulares. Estas conferencias estuvieron a cargo de tres distinguidos expertos en vida religiosa y desarrollo apostólico.

“El camino de la iglesia hacia el futuro y su incidencia en clave vocacional”, fue la conferencia desarrollada por el p. mercedario, Alejandro Fernández Barrajón y con la que abría esta serie de intervenciones.

En su conferencia, el p. Fernández Barrajón, nos ha invitado a reflexionar acerca de cómo pretendemos hoy la vida de la congregación y su lugar dentro de la Iglesia, así como afrontar los desafíos que se nos presentan con la modernidad y el miedo que, muchas veces, supone la actualización pasando por un proceso, muchas veces doloroso; de transformación, temido por algunos, pero visto con esperanza por muchos otros.

Es de notar las metáforas utilizadas a modos de ejemplo para ilustrar estos procesos, la fábula de los “cristales sucios” o la del águila y su decisión de seguir adelante o morir en el intento. Al final, el padre Alejandro recordó la importancia de la renovación de la vida consagrada en la Iglesia y cuál es el papel que hoy desempeña en la vida de una Iglesia en salida y en proceso de renovaciones.

En la mañana del día siguiente, el encargado de abrir el día con las reflexiones fue el jesuita Toni Catalá, quien hizo una interesante reflexión sobre “Vivir en pobreza, castidad y obediencia como posibilidad de vivir en “mayor libertad”. Comenzaba su intervención con una máxima: “en todas las épocas en la vida consagrada ha habido hombres y mujeres que decidieron seguir al Señor con libertad”, que completaba con que, este seguimiento lo hacían en pobreza, castidad y obediencia en libertad, parafraseando un poco la Perfectae caritatis.

Y haciendo una breve, pero acertada radiología de los votos religiosos a lo largo de la historia de la Iglesia, mostraba de qué forma han incidido la aplicación de los votos en el discernimiento vocacional como en el desempeño apostólico en la vida consagrada de antes y de ahora, para poder vivirlos con libertad según enseñan las Constituciones, en su caso como jesuita.

Por otro lado, insistió en que la renovación de las estructuras inicia desde una decisión de cambio, en el que las determinaciones sean las justas para el bien del instituto religioso, y no una resistencia al cambio que denota una estabilidad que puede llevar a estancarse fácilmente. Estos procesos de cambio, también, van de la mano de un guía, coordinador, superior o cualquiera que sea el nombre que se le designe a la persona encargada de desempeñe el servicio de la autoridad que, sin embargo, no está sujeta a ejercer un monopolio sobre las decisiones que se deban tomar.

Recalcó tanto en poder entender hoy un modelo de perfección de los votos, distinto del que se pensaba anteriormente, haciéndolos un estilo de vida y un camino de libertad evangélica.

Por otro lado, “Recrear nuestro compromiso de evangelización” es, precisamente a lo que nos ha instado el padre marianista Javier Cortés, quien ha cerrado con broche de oro esta fase de iluminación para dar paso a los Capítulo en pleno.

Para ello es necesario tener claro el horizonte y bien definida nuestra identidad, aseguraba el padre cortés, descubriendo las urgencias el mundo que estamos viviendo hoy.

Por eso, es necesario profundizar en la experiencia de la fe, desde donde brota un proyecto de comunicación paulino, desde donde se hace una lectura del presente y sus necesidades para hace un camino.

Cortés proponía el siguiente itinerario: experiencia de fe – el bagaje – la lectura del presente – un modelo de comunicación.

La experiencia de fe nace desde la motivación inicial apostólica de los orígenes paulinos en Alba, desde donde se podrán articular los elementos necesarios para analizar y saber leer los signos de los tiempos de los que tanto se hablan desde el Vaticano II. El marianista recordaba cuando le hacían la pregunta ¿cuánto tiempo lo queda al libro?, a lo que él respondía “mientras sea útil”.

Por consiguiente, ha recalcado la importancia de la industria editorial y cómo ha sabido salir a flote a pesar de los tiempos difíciles que ha tocado afrontar debido a la pandemia en los últimos meses, pero también, la necesidad de renovarse y actualizar los modelos de negocio que funcionan en la actualidad para responder a las exigencias que la globalización y estos tiempos imponen.

Haciendo una relectura de los acontecimientos actuales en la sociedad y en la Iglesia, Cortés nos ha animado a seguir las pautas de un mundo en constante cambio, pero siempre poniendo la mirada en nuestros orígenes y teniendo en claro cuál es nuestro el fin y nuestra identidad.

Para finalizar, nos ha lanzado los siguientes interrogantes para reflexionar sobre el futuro:

¿Cuáles han sido las claves de los éxitos en el pasado? ¿Qué circunstancias se dieron cuando tuvimos éxito? ¿Cuáles son las fortalezas en el presente? ¿Hay alguna posibilidad de negocio en el ámbito digital? ¿Cuáles son las posibles alianzas que podemos establecer?